Gracias

A todos ustedes, por sus palabras.

Cuando por fin leí las últimas palabras llegué a la conclusión de que en realidad el relato había sido la interrupción a la trivialidad de la vida.

Luis Ernesto Molina

Lo vuelvo a leer esta mañana aciaga. Ahora estoy desde mi oficina mirando las nubes; las veo diferentes, de otra manera.  Mereces publicar más que nadie, porque tiene que existir la justicia literaria…

José Luis González Yebra

Tus lecturas se han convertido en una parte importante de mis días. Tienes un don para hacernos llegar las sensaciones que describes. A través de tus palabras se hacen tangibles y pones en alerta nuestros sentidos. Se detiene el tiempo y sólo tenemos que ver, oír, tocar. Tus escritos son un acto de meditación, de autoconciencia, de saberse seres sensibles y sensoriales. La sensación al leerte ha sido de vacío inmenso pero a la vez de plenitud.

Natalia (Los talleres de natalia)

¿Cómo haces para contar las cosas cotidianas de forma tan bonita?

Sofia Guardiola

Eres un mundo con ríos, mares, océanos…éste relato es perfecto, tan implícito, tan sutil, tan tuyo.

Flor Profusa

Un montón de resortes psicológicos en una escena más o menos cotidiana. Inquietante, como cada vez que al “explicar” a tus personajes nos conduces a lo inexplicable, y hermoso, como el sujeto de tus relatos: el ser humano. Eso de que lo cotidiano te parezca todo menos cotidiano revela tu alma de escritor.

Augusto Serrano

Precioso relato. Triste. Real

Leo de la Torre

Tuve que volver a leerlo de nuevo porque me ha parecido una obra de arte.

José Volta

Desenmascaras todo lo que está detrás de una conversación simple, banal, en la que lo que importa más es todo lo que no se dice porque eso es lo que mata. Sigo pensando que este cuento tiene todo para arrasar el alma del lector de principio a fin, cosa que tanto parece gustarte hacer.  Eres el escritor más dedicado que conozco y tu trabajo refleja esa dedicación y ese amor por las historias y las palabras.

Daniela Guzmán

“Tu texto es doloroso, la frustración de un amor podrido me lamió toda la cara y hasta me siento intoxicada. Lo más maravilloso es que incluso cuando narras cosas tan negras, lo haces de forma hermosa.”

Rosa González

“A veces, cuando te leo, como en esta ocasión, siento que no te conozco en lo absoluto, que nunca te he visto, que eres un genio inalcanzable del que no puedo hacer más que aprender.”

Marina Flores