Huele a fuego, mujercita.

Quise cargar las pistolas y haber llevado a mis amigos a esa aburrida tarde, irme mientras discutían – los que me contrataron – sobre su asistencia a la boda. Hablaban de la novia; creo que su nombre era Meg.  Nunca me la presentaron. Yo estaba ahí porque me pidieron ser el músico y porque mis poderes de clarividencia les serían útiles, aunque ellos no lo supieran. La gente cree que se deben a las drogas y que no sé de lo que hablo, pero sí lo sé.

     – Lo tomo como buen presagio del futuro, y te invito a mi boda.

      – Asistiré, aunque tenga que venir del fin del mundo.

¿También tenía clarividencia? La imagen del fuego ascendiendo del suelo hasta los confines de las nubes se me vino a la mente – nítida – y un número también. No recuerdo bien cuál es, tan solo el calor infernal de los libros que brillaban hasta desaparecer, del humo negro, de la sensación extraña de placer que sentí en mi interior, como si un loco se hubiese apoderado de mi mente. Oh bueno, lo que sea, no importa.

     – No renuncias a ella.

Seguían discutiendo mientras yo pensaba en la forma de decirles que la boda no tenía caso y que, a la luz del infierno, sus preocupaciones eran absurdas.

     – Nunca puede ser lo mismo. He perdido a mi amiga más querida – dijo la mujer, llamada Jo.

Jo era demasiado aburrida. Debía saber que perdería a todos y que probablemente ella también moriría, rodeada por flamas rojizas, naranjas y por la oscuridad. Quise decírselo, pero yo no conocía realmente a ninguno y me pareció que de querer saberlo me lo preguntarían.

     – De todas maneras, me tienes a mí. Te seré fiel toda mi vida; te doy mi palabra.

Intenté imaginar a esos dos en el final de sus días. Le dijo la verdad. Morirían, cerca uno del otro bajo una gigantesca serpiente que escupía ríos de petróleo venenoso sobre un mundo estéril, cubierto de sangre. Me siento tan estúpido y temo contagiarlos.

     – Sé que lo serás y te estoy muy agradecida. Siempre eres un gran consuelo para mí, Teddy.

     – Ahora no estés triste. Todo está bien, ya lo ves. Meg es feliz, ¡qué alegre será ver a Meg en su propia casita! ¿No te consuela eso?

     – ¡Vaya si me consuela! Pero quién sabe lo que sucederá dentro de tres años.

Carraspeé un poco, era mi deber decirles lo que pasaría. Pensé en componer una canción para decírselos, pero quizá no lo entenderían. Más de alguna ocasión me acusaron de no entender mis letras. Se me ocurrió un titulo para aquella en particular: huele a mujercita.

     – ¡Es verdad! ¿No te gustaría poder echar una mirada al porvenir y ver dónde estaremos entonces? A mí sí.

Yo puedo mostrárselos, pensé, luego Jo habló y mejor callé.

     – Creo que no, porque podría ver algo triste.

Ella no lo soportaría, así que mejor me limité a ser el cantante de la boda. Y aquí estoy, es hermosa. Todo salió bien. Incluso puedo recordar la imagen completa que antes no, el arrebato por incendiar todo bajo la excusa de apagarlo. Llevaba, en mi mente, un traje de bombero. El casco tenía un número. Soy malo en lo que hago mejor, aunque por ese don me siento bendecido. Pude recordarlo. Era el 451.

Cuarto ejercicio creativo del grupo “Los insectos comunes”. En este se buscó integrar la página final de “Mujercitas” de  Louisa May Alcott, con “Fahrenheit 451″ de Ray Bradbury, narrado por Kurt Cobain. ¿Suena loco, no? Fue interesante hacerlo. En fin. Les comparto este mismo ejercicio, hecho por los otros miembros del grupo.

Una hoja chamuscada al vuelo, por Luis Ernesto Molina

Muerto“, por Larata Gris

Mujercitas- Farenheit 451 – Kurt Cobain”, por Manu LF

¡Muera la inteligencia, viva la muerte!“, por Esther Mg

Jesús no me quiere para ser un rayo de sol, por Benjamín Recacha

Pintura: Souls in hell, de Mikiaboom.

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14 comentarios sobre “Huele a fuego, mujercita.

    1. ¿Excéntrico en el buen sentido? 😛
      La verdad es que, este tipo de ejercicios van con mi linea de “lo absurdo” (amor, amistad y absurdo, son mis ejes leitmotivs), que son con los que más me divierto y suelto la pluma para hacer cuanta barbarie se me ocurra jajajaja.
      ¿Solicitud de qué? ¿Para ser un insecto común? ¡Tú di, y estás invitada! 😀

      Le gusta a 1 persona

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